El problema no es tomar fotos
La mayoría de equipos ya toma fotos en campo. El problema aparece después: quién tomó la foto, a qué trabajo pertenece, qué activo muestra, si estaba antes o después del cierre y qué nota explica la imagen.
Cuando esa información se queda fuera del flujo, cada revisión depende de memoria, mensajes o carpetas manuales.
Qué debe quedar unido
Una captura útil debe vivir junto al cliente, sitio, activo, responsable, checklist, firma y estado del trabajo.
Aibo ayuda a que ese paquete sea revisable sin cambiar de conversación ni pedir capturas adicionales.
Cómo validarlo en una semana
Elige tres trabajos recientes y registra el flujo completo: asignación, llegada, fotos, materiales, nota y cierre.
Luego pide a supervisión que encuentre la evidencia sin pedir ayuda al técnico. Esa prueba muestra rápido si el flujo está ordenado.